Uruguay digital es una publicación original de Periodistas Transmedia, un blog desarrollado junto a Anny Lozano y Javier Pico, en el marco de la Especialización en Periodismo y Comunicación Digital de la Universidad Pontificia Bolivariana de Medellín. 

Los planes Ceibal e Ibiratipá son algunas de las apuestas de la nación charrúa para abrirse paso hacia el desarrollo desde las TIC

Desde hace un poco más de una década, la República del Uruguay decidió crear planes estratégicos basados en las nuevas tecnologías con miras a potencializar las capacidades de sus habitantes. En consecuencia, el presente artículo busca esbozar los principales alcances y retos del modelo uruguayo como fuente de progreso.

Y es que para entender los avances sobre este tema es necesario revisar los antecedentes del país en términos de cobertura, acceso y conectividad. Para el año 2006, el Instituto Nacional de Estadística (INE) realizó una serie de encuestas para determinar los usos y apropiaciones de las nuevas tecnologías por parte de la población discriminada por sexo, edad, nivel de escolaridad e ingresos per cápita.

El informe técnico reveló que en la medida que éstos últimos se reducen, el acceso a las TIC suele ser menor en comparación con quienes gozan de mayor capacidad adquisitiva. Según los datos recogidos, cerca del 66% de la población más rica poseía un PC, mientras que los más pobres no superaban el 3%. Más drástico fue el indicador de conexión a Internet, pues si los primeros tenían un 54% de acceso, los segundos no llegaban al 1%.

El factor diferencial entre unos y otros mostraba una desigualdad digital respecto a la posición económica de los habitantes; una situación que supuso una brecha de grandes magnitudes a nivel interno. Otro elemento a tener en cuenta fue la carencia de conocimientos de inglés, pues “sus capacidades de explotar y explorar la web están seriamente limitadas por la imposibilidad de comprender gran parte de sus contenidos” (INE, 2007: 22) presentados en dicho idioma. También cabe resaltar que la tasa de analfabetismo “es marginal en términos cuantitativos, afectando en el año 2009 al 1,8% de la población, principalmente en la población de áreas rurales y a personas mayores de 60 años” (Trucco, y Espejo, 2013:18).

Dispositivos para todos los niños de escuelas oficiales

uruguay

Modelo del laptop para los beneficiarios del Plan Ceibal

Teniendo en consideración los antecedentes de la brecha digital (interna), el gobierno del entonces presidente Tabaré Vázquez anunció su intención de superar dichas desigualdades. De allí nació el Plan de Conectividad Educativa de Informática Básica para el Aprendizaje en Línea (Ceibal) como política de Estado para cubrir las necesidades de acceso de cada niño y docente de instituciones públicas de educación básica.

Rivoir (2009) asegura que la iniciativa fue:

Basada en el proyecto One Laptop Per Child (OLPC) del Massachussets Institute of Technology, la laptop que se les brinda, se denomina XO y está especialmente diseñada para el uso infantil y educativo. Los niños y niñas son los dueños del computador y por tanto lo llevan a sus hogares. Algunas de sus funciones incluyen que se puedan conectar entre sí, tiene conexión a Internet y contiene programas pensados con fines educativos. También se han incluido distintos mecanismos de seguridad tecnológicos e institucionales para garantizar que sea el beneficiario el que reciba y use la máquina. (p.305). Tomado de Innovación para la inclusión digital. El Plan Ceibal en Uruguay.

Garibaldi e Ibarra (2011) sostienen que en el 2009, el Plan logró entregar laptops a 292.205 niños (y sus respectivos maestros) que acudían a las 2.150 escuelas públicas. Seguidamente, el objetivo Ceibal era el de cubrir la Educación Media. En el primer periodo del 2011 “había distribuido 420.000 computadoras portátiles, había conectado 2.400 centros educativos con Internet correspondientes al 99% de la matrícula escolar. Asimismo, había instalado 2.200 servidores y 4.900 puntos de acceso internos/externos y había dotado a 190 espacios públicos con Internet”.

Pero la iniciativa no quiso quedarse con la distribución de equipos electrónicos y pretendió trascender en aspectos pedagógicos de manera integral, esto con el objetivo de fortalecer la educación de calidad; dar mayores oportunidades a todos los niños, jóvenes y maestros; construir conocimiento colectivo desde la integración dentro y fuera de los claustros; y apropiar de conceptos informáticos a sus usuarios.

Es importante poner en discusión sobre los alcances de este Plan, pues si bien ha superado problemas de acceso, no se ha quedado solamente en la repartición de equipos, y su objetivo busca facilitar la expansión de conocimientos de los ciudadanos, los cuales pueden dirigir a la sociedad hacia un ascenso del capital humano.

En otras palabras:

La esencia del cambio a favor de la reducción de la brecha digital y social radica en la generación de nuevas oportunidades de desarrollo personal, familiar y comunitario. Es decir, el modo en que el acceso a la información despierta la curiosidad y deseo de aprender en los niños y sus familias, de cómo la información se traduce en el fortalecimiento de la autoestima de los involucrados y en nuevas oportunidades de integración de las comunidades (Bianchi y Laborde, 2014:31).

Por tanto, la disminución de estas desigualdades deberá tener implicaciones y cambios en el mundo real, a partir del cuestionamiento (personal o grupal) de problemas sociales, económicos, políticos y culturales, analizado desde Internet y las tecnologías, como aliados estratégicos en la obtención de soluciones concretas (Rivoir, 2009).

Puede ver algunos de los impactos generados por el proyecto Ceibal en los involucrados en la siguiente presentación:

También se debe destacar la participación de la sociedad civil frente a este tipo de iniciativas. La Red de Apoyo al Plan Ceibal (RapCeibal) surgió como proyecto alternativo en el cual ciudadanos, profesionales, y docentes, ayudan a ejecutar alguna fase del Plan de manera voluntaria, dando cursos, capacitaciones, talleres y entregas de materiales. Asimismo la Universidad de la República desarrolló el proyecto Flor de Ceibo, enfocado en la integración de la academia como acompañante del Plan.

Te invitamos a escuchar la siguiente reflexión sobre el Plan y su relación con los espacios públicos:

– También te puede interesar: Sitio oficial del Plan Ceibal  

En Uruguay la brecha también alcanza a los adultos mayores

Otro programa que se destaca en Uruguay es Ibirapitá, una iniciativa similar a Ceibal pero con destinatarios distintos: la población jubilada. Para Battro (s.f) el proyecto “brinda nuevas actividades y oportunidades a las personas de la tercera edad, en especial a aquellos de menores recursos económicos y culturales”.

El 23 de noviembre de 2015, se alcanzó la cifra de 15 mil tabletas, una cifra bastante mejorable respecto a los cerca de 400 mil jubilados uruguayos que aún esperan favorecerse del programa. Lo cierto es que Ibirapitá se propuso para el 2020 entregar un dispositivo con conexión a Internet a todos sus beneficiarios.

– Tal vez te puede interesar: Sitio oficial del Plan Ibirapitá

Lo cierto es que tanto Ceibal como Ibirapitá son herramientas innovadoras en una región que atraviesa tantas dificultades socioeconómicas. Ambas sientan un precedente para discutir sobre los avances que se dan en Latinoamérica para enfrentar una brecha digital que (con ejemplos como éstos) parece no acrecentarse como se pensó hace algunos años.

Puedes ver un poco más de lo que se ha hecho en esta parte del continente en el este video  y en la publicación original de Periodistas Transmedia.

No votes yet.
Please wait...